1. Preparar los garbanzos
Escurre y enjuaga bien los garbanzos bajo el grifo para eliminar el líquido de la conserva.
Déjalos escurrir completamente antes de añadirlos a la ensalada.
2. Preparar las alcachofas
Escurre las alcachofas en conserva con cuidado.
Córtalas en mitades o en cuartos, según su tamaño, procurando no romperlas demasiado para que mantengan una buena presentación.
3. Cortar los tomates y la cebolla
Lava los tomates cherry y córtalos por la mitad.
Pela la cebolla morada y córtala en juliana fina para que se integre mejor con el resto de ingredientes.
4. Mezclar la base de la ensalada
En un bol grande, añade los garbanzos, las alcachofas, los tomates cherry y las aceitunas.
Incorpora también la cebolla morada y mezcla con cuidado para no romper las alcachofas.
5. Añadir el queso y el perejil
Desmenuza el queso feta por encima de la ensalada.
Añade perejil fresco picado al gusto para aportar un toque aromático y fresco.
6. Aliñar la ensalada
Aliña con aceite de oliva virgen extra, zumo de limón, sal y pimienta.
Mezcla suavemente para que el aliño se reparta bien entre todos los ingredientes.
7. Reposar y servir
Deja reposar la ensalada durante 10 minutos antes de servir.
Este pequeño reposo ayuda a potenciar los sabores y a que los ingredientes se integren mejor.