Espárragos cremosos con nueces y queso

INGREDIENTES ( 2 – 3 personas )

  • 2 latas de yemas de espárragos extra gruesas Conservas El Escolar.

  • 100 g de queso Idiazábal.

  • 150 ml de nata líquida para cocinar.

  • 30 g de nueces peladas.

  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra.

  • Pimienta negra recién molida.

  • Sal al gusto.

  • Cebollino fresco para decorar (opcional).

ELABORACIÓN

1. Preparar las yemas de espárragos

Abre las latas de yemas de espárragos Conservas El Escolar y escúrrelas cuidadosamente para eliminar el líquido de conservación.

Colócalas sobre papel de cocina durante unos minutos para retirar el exceso de humedad y evitar que la salsa pierda consistencia.

2. Elaborar la crema de Idiazábal

Ralla el queso Idiazábal para facilitar que se funda de manera uniforme.

Calienta la nata en un cazo a fuego suave, sin dejar que llegue a hervir. Añade el queso rallado poco a poco y remueve continuamente hasta conseguir una salsa cremosa y homogénea.

Incorpora una pizca de pimienta negra y prueba antes de añadir sal, ya que el queso aporta bastante sabor.

3. Preparar las nueces

Trocea las nueces en pequeños fragmentos.

En una sartén sin aceite, tuéstalas ligeramente durante uno o dos minutos a fuego medio, removiendo para evitar que se quemen.

Retíralas del fuego cuando desprendan su aroma característico y reserva.

4. Templar los espárragos

Calienta una cucharada de aceite de oliva virgen extra en una sartén antiadherente.

Coloca las yemas de espárragos y caliéntalas suavemente durante aproximadamente un minuto por cada lado, procurando que no se rompan.

Este paso es opcional, ya que también pueden servirse directamente a temperatura ambiente.

5. Montar el plato

Extiende una pequeña cantidad de crema de Idiazábal sobre el fondo de un plato.

Coloca las yemas de espárragos encima, distribuyéndolas de manera uniforme.

Añade un poco más de salsa, reparte las nueces tostadas y termina con cebollino fresco picado y unas gotas de aceite de oliva virgen extra.

Sirve inmediatamente para disfrutar del contraste entre la suavidad de los espárragos, la cremosidad del queso y el crujiente de las nueces.