1. Preparar la base
Extiende la masa de pizza sobre una bandeja de horno con papel vegetal.
Precalienta el horno a 220 °C con calor arriba y abajo.
2. Añadir la salsa base
Unta la base con una capa fina de tomate triturado.
Añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra, una pizca de sal y un poco de orégano.
3. Escurrir bien las conservas
Escurre bien las setas y la menestra.
Si lo prefieres, sécalas ligeramente con papel absorbente para evitar que aporten exceso de líquido durante el horneado.
4. Montar la pizza
Distribuye las setas y la menestra de forma uniforme sobre la base.
Añade la mozzarella por encima.
Puedes combinar mozzarella rallada y mozzarella fresca troceada para conseguir más textura y cremosidad.
5. Hornear
Hornea la pizza en la parte media del horno durante 12-15 minutos.
Debe quedar con los bordes dorados, la base crujiente y el queso bien fundido.
6. Decorar y servir
Una vez fuera del horno, puedes añadir rúcula fresca, parmesano rallado o unas gotas de aceite de trufa para aportar un extra de sabor.
Sirve caliente.